miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mar

Como esa isla ignorada en medio del tremendo océano,
que parece saberlo todo,
que es víctima de todo cuanto ocurrió,
que parece hasta desconocer cómo llego hasta allí.
Como esa isla ignorada,
todos tenemos algo que ocultar,
algo que solo sabe nuestra otra mitad.
Quizá haya algún tesoro
muy dentro de su entraña.
No habría oceáno eterno
sin esa mísera desierta isla,
llena con nuestros trastos,
sigue siendo desierta e ignorada.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Noches, tiempo y espacio

Cartografiar la soledad.
Dime tus límites,
señálame tus fronteras,
no me dejes pisar territorio prohibido.
Kilómetros y kilómetros
separados entre sí
impiden que te acerques a mí.

Perdóname por ser
tu cartografía inquieta.
Perdóname por ser
cartografía de la soledad.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Atardecer en movimiento

Tarde rosácea.
Como tus labios,
la noche muerde
las últimas nubes
de este día sin camisa.

Tarde amarilla.
Como tus manos,
el último rayo
acaricia los cristales
de mi cárcel.

Tarde gris.
No estoy encerrada,
pero me siento perdida.
Mil sitios,
ninguno con camino.

sábado, 30 de julio de 2011

Científicamente

Los sueños son recuerdos que el tiempo busca.
¿Imaginas una vida sin relojes?
El tiempo es el verdadero oro.

Sé lo que es el tiempo,
por eso no puedo perderlo
explicándotelo.
Gloria Fuertes

domingo, 24 de julio de 2011

Collage del abecedario

En un papel roto por los minutos, encontré estos minúsculos versos ajados por su casi nula musicalidad, con orden, sin concierto:

Adoro jugar con la clásica
                         [onomatopeya del tictac]
tu perfume grabado en mis manos pálidas
sentidos sentir siente, nostalgia, vida
desorden silábico y sonrisas.
Decir te quiero
y quiero
quererte.

sábado, 23 de julio de 2011

Noche marítima

La forma de tu mano
guía mis pasos en la arena
que acompaña al mar.
Te piso con firmeza
y me miento,
me digo que ya no existes.

Inerte al tiempo o al espacio,
sin reloj de aguja
ni kilómetros cuadrados
la luna te cuida,
sin la vigilancia
de una noche marítima.

Ojalá fuera ella
oír solo las notas
que forman las olas
y el ritmo
del chiringuito de al lado,
pero solo escucho tu nombre.

SU NOMBRE,
recuerda que ya no existe.

domingo, 26 de junio de 2011

A un ángel

Tú, princesa,
madruga una tristeza y
sonríe antes de que amanezca.
Porque la ley de las horas
ha cerrado el último bar.
Que la ley de los ojos cansados
no te permite llorar más.
Que la ley de los buenos amigos
nunca te abandonará.